Quiero perderme contigo todos los días, en el bosque, en la playa, en la ciudad.
Disfrutar de tu compañía, de tus comidas, de tus lecturas.
Y es que, "si tú me dices ven, lo dejo todo".
Quiero perderme contigo todos los días, en el bosque, en la playa, en la ciudad.
Disfrutar de tu compañía, de tus comidas, de tus lecturas.
Y es que, "si tú me dices ven, lo dejo todo".
El camino no ha sido fácil, pues meterse en una hipoteca sola, sin trabajo estable y con unos pocos ahorros es como tirarse a una piscina sin saber nadar.
Pero soy una guerrera, y lo que quiero lo consigo!
Han sido años de renuncia a viajes, ropa, caprichos...pero hoy por hoy me alegro.
Mi casa es mía. Nadie me puede echar. Puedo venderla y mudarme, puedo alquilarla y empezar de nuevo en otro sitio o, puedo, y de momento (no sé si a corto o medio plazo) seguir aquí y hacer algunas que otras mejoras.
Tener mi casa, no ha sido producto de suerte, sino de trabajo y esfuerzo.
Y para los que dicen que hoy en día no se puede, decirles que NO, que se puede, pero hay que priorizar.
Ole mis ovarios!