martes, 19 de enero de 2010

MUERTE A CAÑONAZOS

Han matado todas mis mariposas de un sólo cañonazo. No ha quedado ni una.
El campo se ha quedado triste y gris, esperando que alguna oruga, vuelva algún día a ser una mariposa y vuelva a recorrer mi estómago.
La verdad, es que estas mariposas de ahora me gustaban, me hacían reir, y lo mejor que no eran molestas. La pena, que no hayan podido sobrevivir...

No hay comentarios:

Publicar un comentario