Pero lo que realmente te sube el ánimo, es que gente, que no te ve de nada, te diga que estás cambiando y para mejor, como me ha dicho un vecino, que está casado y respeta a su mujer ante todas las cosas. La verdad, es que me ha alegrado la tarde.
Y es que de vez en cuando, te sube la moral, un piropo. Y es lo que a mi me ha pasado esta tarde.
¡ Gracias, vecino!
No hay comentarios:
Publicar un comentario